Seguramente es fácil encontrar por Internet o preguntar a alguien cómo planchar una camisa. Pero no es eso de lo que trata este post. Planchar es un rollo. Este post trata precisamente sobre cómo NO planchar una camisa. Mucho mejor, no? :)
Vamos por partes.
La elección de la camisa
El primer paso es la compra de la camisa. Debemos tener ojo al comprarla:
- Las camisas 100% algodón están completamente prohibidas. Esas se arrugan siempre. No importa la textura o lo que hagamos. Se arrugarán. Y es una pena, porque suelen ser las más chulas.
- En camisas lisas con colores claros las arrugas que haya se ven muy bien, incluso a distancia. Generalmente también intentaremos evitarlas.
- Las camisas oscuras o con colores y/o texturas complejas ocultan muy bien las arrugas.
Lavando la ropa
Si lavamos la ropa con agua caliente, saldrá mucho más arrugada. Y es malo para la ropa y los colores. En general, lavaremos toda la ropa (salvo algo que tengamos muy muy muy sucio) con agua fría.
(pista: la rueda del centro de la foto es la rueda que nos interesa)
El secado
Una vez termine de lavarse la ropa, la sacaremos de la lavadora sin dejar que pase mucho tiempo. Unos minutos está bién. Incluso 1 ó 2 horas. Pero si dejamos la ropa húmeda mucho tiempo dentro de la lavadora, se arrugará más.
Tenderemos la ropa extendida, de modo que no creemos nuevas arrugas. Yo suelo incluso colgar las camisas en una percha. Esto tiene la ventaja adicional de que guardarlas luego en el armario es mucho más rápido.
Conclusión
Y ya lo tenemos. Camisas razonablemente decentes, sin tener que recurrir al uso de la plancha. Hay otros factores que pueden influir en que finalmente necesitemos planchar, como pueden ser tener novia, pero la solución a esos problemas ya quedan como objeto de otro post.